Roccio Clapie

Roccio Clapie

Roccio Clapie

El escarpado valle que se extiende desde Ruata al Gran Truc , y además, forma el lado Norte del valle de Pramollo, está salpicada de grandes rocas que sobresalen, balcones imponentes desde los cuales observar el mundo de Río Risagliardo que fluye allí abajo, dividido en dos ramas, y que ha labrado la tierra. Lugares expléndidos e inaccesibles inhabitados desde los albores de los tiempos.
Partiendo de Sapiatti, que en dialecto significa campos rastrillados, un camino lleva a una de estas grandes piedras de gneiss hechas balcón, Roccio Clapie.
En la parte superior del triángulo de la piedra gigante, cientos de grabados que hacen de aquella roca un monumento. Un libro abierto escrito en caracteres casi indelebles, capaces de superar los milenios, para llegar a hablar de los padres de los padres de nuestros padres. Grabados rupestres del neolítico, dicen. Es difícil incluso imaginar el momento en que esas grabaciones han vivido. Han visto a los romanos, y antes de los celtas, y luego los terratenientes torpes de la Edad Media, e incluso los verdugos de la Inquisición y las feroces y absurdas luchas de la religión.
Esas grabaciones han visto a nuestros padres trabajar y luchar para enviar en el tiempo escrituras de sus agradecimientos a aquellos que vinieron antes.
Congela la sangre jugar con la mente a viajar en el tiempo y descubrirlo eterno, sin fin y sin inicio, como un dios. Sin embargo, es bello bello bello.
Tanto juego se nos permite para dejarnos creer que somos diferentes de los animales, y debemos recordarlo.
Brilla en la mente la imagen de los padres lejísimos, a miles y miles de años, empeñados sobre la gran roca suspendida en el viento, empeñados en la excavación, con piedras redondas en las manos de callos duros, aquellos signos que escuchamos hoy en día a los ojos de la noche de los tiempos .

Rocce aggettanti

Rocce aggettanti

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